Revista EDICIC, San José (Costa Rica), v.25, e-5625, p.1-12, 2025. ISSN: 2236-5753
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un formato legible, interpretable y, sobre todo, utilizable por las computadoras, cuyo significado se
define explícitamente por una serie de palabras y marcadores” (2020, p.23).
Por otro lado, la perspectiva de los datos vinculados – que desde el principio fue planteada por
el mismo Berners-Lee - sería la de vincular estos datos, otorgándoles un significado y un contexto en
la Web Semántica, de manera que, de acuerdo con Morales del Castillo, la información sea
interoperable, es decir, que sea representada (tanto a nivel sintáctico como a nivel semántico) de
forma que pueda ser reutilizada tanto como sea posible en diferentes procesos y aplicaciones” (2011,
p.28).
El patrimonio cultural incluye “[…] todos aquellos elementos naturales y culturales, materiales
o inmateriales, herencia del pasado –a los que se agregan las creaciones de hoy–, en los que [se
reconocen] signos y símbolos que expresan y proyectan una identidad distintiva. Un legado para las
nuevas generaciones, mejorado y acrecentado, en la forma de monumentos, conjuntos de
construcciones y sitios con valor antropológico, arqueológico, histórico, estético, científico y étnico.
Expresiones tradicionales y populares que forman el universo de costumbres, lenguas originales y
saberes acumulados por generaciones” (2019, p.478). Por lo tanto, el dominio del patrimonio cultural
se refiere a todas las investigaciones y trabajos relacionados con los mencionados elementos, legados
y expresiones.
El patrimonio cultural, dado su historicidad, en todas las épocas, pero más en tiempos de crisis,
como el nuestro, es un concepto siempre cambiante. El patrimonio cultural se está redefiniendo
constantemente: primero, porque está en constante promesa de reconfigurarse, dado los procesos de
apropiación cada vez más participativos, en tiempo real, por parte de diversas comunidades a través
de las redes sociales; segundo, porque está en constante amenaza de desaparecer dado los desastres
naturales y antropogénicos derivados del cambio climático y la inestabilidad política, económica y
social del planeta entero. En el futuro será necesario contar con datos dotados de significado y
contexto para desentrañar los misterios que el patrimonio cultural nos ofrezca. Para lo cual, es
imperioso no sólo estudiar este dominio sino hacer aportaciones en torno al mismo.
De manera preliminar para esta participación, la Prehistoria (prehistoric en inglés) se define
conforme al Tesauro de Arte y Arquitectura del Instituto Getty (TA&A), como el “[…] período
precedente al primer testimonio escrito contemporáneo de un pueblo. El intervalo de tiempo para
este período varía según los patrones de asentamiento locales específicos y las diferentes disciplinas
especializadas” (TA&A, 2025). En el Tesauro UNESCO, la Prehistoria se encuentra dentro de los
Períodos Históricos, lo que coincide con la visión occidental de la Prehistoria como período, no como
disciplina. No obstante, aún no existe un control de autoridades o un tesauro u ontología que considere
la Prehistoria desde una visión americana, más como disciplina que únicamente como período.
Por otra parte, como se afirmó líneas arriba, en torno a la Prehistoria existen dos puntos de
vista: uno que la observa como período histórico, más apegado a la corriente europea y otro que la ve
como disciplina, más vinculado con América.
Alfonso Ramírez Galicia explica que como período, “[…] la prehistoria comprende los orígenes
de la humanidad, tanto los orígenes biológicos de la especie (el llamado proceso de hominización),
como también el ciclo inicial de las sociedades humanas antes de la dualidad y producción (que son
fruto de la llamada revolución neolítica)” (2022, p.100)
Mientras que como disciplina puede ser explicada – o más bien dicho resumirse - a través de
dos hechos: los americanos hemos recibido nuestra “carta de legitimidad” como seres humanos por
parte de la Prehistoria; primero como parte de la humanidad y después como humanos iguales o
semejantes a los europeos o los del resto del mundo, a partir de los primeros debates en torno al
Hombre americano durante el período de colonialismo, hasta los últimos hallazgos en torno a la